Mientras alguien paseaba por el zoológico, se detuvo confundido al darse cuenta de que a los elefantes sólo los retenían con una delgada cuerda atada a una de sus patas delanteras, sin cadenas ni jaulas. Era obvio que los elefantes podían romper la soga que los ataba en cualquier momento, pero sin embargo, por alguna razón, no lo hacían.
Se acercó a un entrenador en busca de respuestas y éste le dijo: _
Bueno, cuando son muy jóvenes y mucho más pequeños, usamos una soga del mismo tamaño para atarlos y a esa edad, es más que suficiente para retenerlos. A medida que crecen -prosiguió el entrenador-, siguen creyendo que no pueden escapar; creen que la soga aún los retiene. El joven quedó impresionado.. nunca intentaban liberarse, porque creían que no podían !Y ni siquiera lo intentaban! eso era suficiente para mantenerlos paralizados.
Esto es el triste ejemplo de nosotros mismos, que nuestra vida la pintamos con colores de ataduras, como el color de el miedo o la inseguridad.
Nos aferramos a alguien o algo, como si fuera lo único que tuviéramos y pensamos que si nos falta no sobreviviremos y no es así, no tengas esa idea de que vas a fallar, llena de color tu autoestima, que te tienes a ti..
Alejate de colores oscuros como la intolerancia, la violencia, el menosprecio o la humillación, pues debes de saber que tenemos la caja prismacolor que el universo nos dio al nacer, por eso no ates a nadie y llenate de ti mismo para salir adelante sin ataduras. Tu universo será mucho mejor contigo mismo.







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