- Acompañar se trata de estar presente para el dolor de la otra persona, no hacer que su dolor desaparezca.
- Acompañar se trata de ir al desierto del alma con otro ser humano, no de creer que somos responsables de encontrar la salida.
- Acompañar se trata de honrar el espíritu, no de enfocarse en el intelecto.
- Acompañar se trata de escuchar con el corazón, no de analizar con la cabeza.
- Acompañar es dar testimonio de las luchas de otros, no de juzgar ni dirigir esas luchas.
- Acompañar se trata de caminar al lado, no de conducir o ser conducido.
- Acompañar se trata de descubrir los dones del silencio sagrado, no significa llenar con palabras cada momento.
- Acompañar al que sufre se trata de quedarse quieto y en silencio, no de querer moverse frenéticamente hacia adelante.
- Acompañar se trata de respetar el desorden y la confusión, no de imponer orden y lógica.
- Acompañar se trata de aprender de otros, no de enseñarles.»
Web. Créditos Comunicorazón.







Replica a Alejandra Chaparro Cancelar la respuesta