No nos conocemos a nosotros mismos, nosotros los conocedores.
Pero esto tiene su razón de ser.
Si nunca nos hemos buscado, ¿Cómo íbamos a encontrarnos algún día?
Con razón se ha dicho: "donde está vuestro tesoro, allí está también vuestro corazón"; nuestro tesoro está donde se hallan las colmenas del conocimiento.
Estamos siempre de camino hacia allí, como animales dotados de alas desde su nacimiento y colectores de la miel del espíritu.
Genealogía de la Moral.
F. Nietzsche.
Créditos de imágen a quien corresponda.







Replica a Pkmundo Cancelar la respuesta