La gaya ciencia (en alemán: Die fröhliche Wissenschaft), también intitulado en español como El alegre saber, es una de las obras capitales del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, escrita en 1882. Con ella se cierra el periodo «negativo» (de destrucción de la metafísica cristiana) y se abre el periodo afirmativo (de construcción de nuevos valores), en el que se destaca la obra Así habló Zaratustra (1883-1885).
Título original; «Die fröhliche Wissenschaft»
Publicado en; 1882
Editorial; Ernst Schmeitzner
Ciudad; Chemnitz
País; Imperio alemán
Fecha de publicación: 1882
Fue seguido de una segunda edición, que salió a luz después de la finalización de Así habló Zarathustra y Más allá del bien y el mal, en 1886. Esta expansión sustancial incluye un quinto libro y un apéndice de canciones. Nietzsche señaló que era «el más personal de todos [sus] libros», y contiene el mayor número de poemas en cualquiera de sus obras publicadas.

¿Qué quiere decir Nietzsche en La gaya ciencia?
E título utiliza una locución muy frecuente en la época, derivada de una expresión del occitano gai saber y que este deriva de antiguos vocablos griegos citados al principio, lo que hacía referencia a todas las habilidades técnicas necesarias para crear poesía, es decir, así como Gea (Tierra Madre) crea vida, lo poético crea un Arte. La expresión ya había sido usada por Ralph Waldo Emerson y Eneas Sweetland Dallas y, en forma invertida, por Thomas Carlyle.
«La gaya ciencia» es un compendio de todo el Nietzsche librepensador. A partir de la idea liberadora de que la vida ha dejado de ser una obligación, Nietzsche se interna con alegría y ligereza en los terrenos pantanosos de la ciencia, la moral y la religión para sacar a la luz su significado arrinconando la seriedad.
No! ¡La vida no me ha decepcionado! Antes bien, según van pasando los años la encuentro más verdadera, más apetecible y más misteriosa, desde aquel día en que vino sobre mí el gran liberador, aquel pensamiento de que es lícito que la vida sea un experimento del que conoce, ¡y no un deber, no algo fatídico, no un engaño! Y el conocimiento mismo puede que para otros sea algo distinto, por ejemplo un diván o el camino hacia un diván, o un entretenimiento, o una ociosidad: para mí es un mundo de los peligros y victorias en el que también los sentimientos heroicos tienen sus lugares de danza y de juego. «La vida un medio del conocimiento»: ¡con este principio en el corazón se puede vivir no solo valientemente, sino que incluso se puede vivir alegremente y reír alegremente! ¿Y quién sabría reír y vivir bien, si antes no supiese mucho de guerras y victorias?»
Friedrich Nietzsche, La Gaya Ciencia 324
Fuentes;
Wikipedia.
Alibrate.com







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