Hay que permitir que los niños resuelvan sus problemas por sí mismos, darles la oportunidad de hacerlo solos y no intervenir si no es absolutamente necesario. No es que no haya que ayudarlos, es que no hay que ayudarlos si no hace falta. Hay que confiar en ellos y en sus capacidades. Y, como en todo, por supuesto, aplica el sentido común 🙂
Fuente; Educación Montessori.
Foto: Bay Farm Montessori Academy







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