A veces como papás no nos damos cuenta que podemos lastimar a nuestros hijos con frases tan hirientes que pueden dañar su confianza y autoestima.
Hay que cuidar lo que se dice y más cuando pierdes el control. Trata de respirar profundamente antes de hablar, porque si no lo haces el lazo que existe entre tu crío y tú, puede dañarse de forma irremediable.





Créditos en las imágenes.







Deja un comentario