Dada la naturaleza del sistema, y a diferencia de lo que aplica para la educación tradicional, donde cuantos menos niños es mejor, una escuela Montessori funciona mucho mejor con grupos numerosos, como de 25 a 30 niños por aula, que con grupos pequeños. Esto para niños de 3 años en adelante.
- En un grupo pequeño, digamos de 10 niños, el aprendizaje se verá limitado.
- Cuantos más niños haya, hay más independencia del adulto. Los niños Montessori son dejados en libertad para trabajar y aprender por sí mismos. No requieren de tanta atención, control o vigilancia del adulto. De hecho, el adulto estorba al aprendizaje si está demasiado presente.
- Ya que los niños aprenden unos de otros, si son pocos,las oportunidades de aprendizaje disminuyen.
- Con muchos niños hay más diversidad, más distintas maneras de trabajar,
de ser, de aprender, diferentes tipos de inteligencia, temperamentos y contextos individuales de cada niño, lo cual enriquece el ambiente y el aprendizaje.
- Cuantos más niños haya, más experiencias sociales, comunitarias y de todo tipo habrá.
- Sin embargo,María Montessori, quien por su parte trabajó con hasta 60 niños, llegó a la conclusión de que el número máximo en un grupo debería ser de 40.
Más que eso,son demasiados, y “el niño se siente perdido”.
“Muchas personas consideran una ventaja los grupos escolares pequeños, suponiendo que los alumnos y alumnas serán mejor atendidos por el maestro y su aprovechamiento será mayor.Esto puede funcionar así en algunos modelos educativos.
Sin embargo, en la propuesta Montessori,
la presencia de compañeros de diferentes edades, que promueven la vida social, es otro factor determinante para facilitar los aprendizajes.”
MONTESSORI QUETZALLI.
“El mayor perfeccionamiento de los niños se produce a través de las experiencias sociales.”
MARÍA MONTESSORI.
Fuente;
María Montessori.
Foto: Waypoint Montessori
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