Pedirle a un niñ@ que no se mueva es tan antinatural como pedirle a la copa de un árbol 🌳 que no se mueva con el viento 💨.
Por otro lado, hacer que los alumnos se muevan en el aula aumenta la oxigenación del cerebro 🧠 y mejora has funciones cognitivas y su agudeza mental 🔝. ¡Hay que moverse para aprender! 🚶♂️📚.
No hay estudio científico alguno que demuestre que haya que aprender sentados quietos, con la espalda derecha y en silencio 🤫. Sin embargo, sí hay estudios que demuestran que el ejercicio físico mejora las habilidades cognitivas 🏃♀️🧠.
Luego de mucha actividad académica, que los chicos caminen en un entorno natural 🌿, ayuda a recargar de energía algunos circuitos cerebrales que intervienen en la atención o la memoria 🧠. Esta simple actividad puede resolver uno de los más comunes problemas que sufren los docentes: alumnos cansados, desconectados y desmotivados 😴.
Cuando la atención decae, una breve pausa activa, 🤸♂️🤾♀️ mejora las habilidades cognitivas como la atención, la memoria, la creatividad, la resolución de problemas, además de las funciones ejecutivas como la planificación, la organización y el autocontrol...🧘♀️
Por lo tanto, repensar los programas académicos, permitirles a los alumnos moverse en el aula, y alentar el ejercicio físico a través de los juegos en los recreos pueden resultar aliados fundamentales en el proceso de aprendizaje 🏃♂️🤸♀️📚.
Parece una contradicción: hoy sabemos que el ejercicio estimula el poder del cerebro 🧠💪, y sin embargo hemos diseñado aulas para estar sentados 4, 6 u 8 horas ⏰. Lo que me hace pensar...
¿estaremos enseñando en función de lo que se sabe hoy de educación, o de lo que se sabía de educación en el pasado? 🤔
Laura Lewin.
Fuente; Educación Montessori.
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