A un día sigue otro día y a otro día, otro... Para quien no tiene alicientes ni esperanza, qué más da un día que otro.
Llevar esperanza a la vida de la gente, Sancho, amigo, eso sí que es ser grande.
Evitar sufrimientos y calamidades, aliviar los dolores, sanar las heridas del cuerpo y también las del alma, impartir justicia allí donde no la hay, sacar de su ignorancia al ignorante, buscar el bien común y el progreso de los pueblos: ¡Eso sí que hace grandes a los hombres! A éstos, y no a otros, es a quienes deberían erigirse monumentos y dedicar las calles y plazas de nuestras ciudades para perpetuar su ejemplo y su memoria.
Fuente: Frases de Don Quijote de la Mancha.






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