El ruido de los padres destruye emocionalmente a sus hijos. Entiéndase por ruido, gritos, insultos, peleas, y comportamientos infantiles que les impiden gestionar sus emociones, y pensar como adultos. Los padres son los responsables de salvaguardar la estabilidad psíquica de sus hijos. Escenas como la de la imagen representa el maltrato psicológico de padres a hijos.
Extraído de la red.







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