Los reyes Atalidas no solo supieron preservar la independencia de su pequeño reino ante las constantes amenazas de macedonios y seléucidas. También supieron hacer de su capital, una de las ciudades más hermosas e imponentes del área del Egeo. Hoy quizás sea más conocido como lugar de origen de los populares pergaminos, pero en esta ciudad se levantaron edificaciones cómo la gran Biblioteca, que fue la segunda en importancia después de la de Alejandría, el magnífico Altar de Zeus, el Asclepeion, la Acrópolis y el Trajaneum.
La Acrópolis de Pérgamo.
Esta construcción demuestra los conocimientos técnicos avanzados, las habilidades y la eficiencia de los arquitectos y albañiles nativos para ajustar el terreno a sus necesidades y su capacidad para crear una regularidad arquitectónica que armonizar con la topografía irregular.
En una montaña abruptamente inclinada, naturalmente fortificada y con vistas a una fértil llanura, se levantó la Acrópolis de un reino, cuyas cualidades artísticas e intelectuales rivalizaban con su virtud marcial y alimentaban su prosperidad; un reino decidido y calificado para poner fin a las incursiones de los galos, pero también aspirando a modelar su tradición arquitectónica en los programas de construcción de la Atenas clásica. Los Atalidas soñaban con recrear la gloria de Atenas en las alturas de Pérgamo.
Dentro de este recinto, las terrazas artificiales consecutivas y la disposición en sectores individuales indican la asignación de espacio a actividades específicas, religiosas, cívicas y administrativas, como lo sugieren los depósitos y cisternas previstos, en caso de asedio. Un diseño espacial tan organizado facilitó modificaciones y remodelaciones a largo plazo. Cerca del palacio, el templo de Atena Nikeforos (portadora de la victoria) emergió rodeado por un complejo de stoas y la Biblioteca, no lejos del gran altar de Zeus, también levantado en su propia meseta artificial. Las actividades cívicas se llevaron a cabo en el Ágora superior, destacando el teatro con su koilon (área de asientos) excesivamente empinada, construida prácticamente al borde de un acantilado y aludiendo a la maestría de los antiguos constructores.
Cada faceta de una ciudad helenística está representada en Pérgamo: la religiosa y de culto, la pública y cívica, la heroica, la real, la intelectual. Quizás por eso el sitio sigue siendo muy atractivo, no sólo para los arqueólogos. La cuidada configuración de la ciudad se debió a programas de construcción sistemáticamente planificados, comparables a los llevados a cabo en la Grecia clásica, a pesar del diferente régimen político. Aquí el rey (basileo) era el patrón de la ciudad y protector de su gente, promotor de la cultura y la educación, de las ciencias, las artes y el atletismo. En el corazón de la ciudad de Pérgamo, el trazado de la Acrópolis refleja la autoridad institucional del soberano, la concentración de todos los poderes en sus manos.

La leyenda atribuye su invención a Eumenes III, rey de Pérgamo, de donde procedería el nombre de pergamineum que derivó en pergamino. Su producción empezó hacia el siglo III a. C.
Quizás lo que haya hecho pasar a esta ciudad a la historia o a nuestra memoria sea que esta urbe era la número uno en la elaboración de pergamino, material que lleva su nombre en honor a la ciudad.
Hoy los restos de la acrópolis de Pérgamo (Patrimonio Mundial de la UNESCO desde junio de 2014) se elevan sobre la ciudad de Bérgama , encima de una colina que siglos atrás dio seguridad a sus habitantes de los ataques enemigos, y que a sus pies tiene las famosas ruinas de Asclepion, conocidas por ser el santuario curativo más influyente del mundo antiguo.
Fuentes.
✍️ Juan Alarcón (JAZ)
🌐 Historia Universal Para No Dormir.
🌐 Historia Universal Para No Dormir.
gettyimages.
Viajero Errante.
Wikipedia.







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