Winnie the Pooh es uno de los personajes más conocidos en la literatura infantil, lo que pocos saben es que la inspiración de la popular obra de Alan Alexander Milne era en realidad una osa proveniente de Canadá, donada por el capitán del Cuerpo de Veterinaria del Ejército Canadiense al Zoológico de Londres.

Fragmento del libro.
“Hoy fue un día difícil”, dijo Pooh.
-Hubo una pausa.
“¿Quieres hablar de ello?”, preguntó Piglet.
“No”, dijo Pooh después de un rato. “No, creo que no quiero”.
“Está bien”, dijo Piglet y se sentó junto a su amigo.
“¿Qué estás haciendo?”, preguntó Pooh.
“Nada realmente-dijo Piglet-
solo sé cómo son los días difíciles.
A menudo tampoco tengo ganas de hablar de ello en mis días difíciles.
Sin embargo, -continuó Piglet-
los días difíciles son mucho más fáciles cuando sabes que tienes a alguien ahí para ti. Y yo siempre estaré ahí para ti, Pooh”.
Y mientras Pooh permanecía ahí sentado, dando vueltas en su cabeza acerca de su Día Difícil, el confiable Piglet sentado junto a él en silencio, solo balanceaba sus pequeñas patas…
Pooh pensó que su mejor amigo nunca había tenido más razón como en ese día.
*Fragmento del libro “Winnie the Pooh” de A. A. Milne & E. H. Shepard.
Nota: ojalá todos tuviéramos un Piglet en nuestras vidas.
Fuentes;
Literland.
bbc.com.







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